jueves, 22 de octubre de 2009

El periodismo que no queremos

Un niño, un globo y, casi en cadena con EEUU, medio planeta "en vilo".
El niño no aparece, "el niño se cayó". Al fin el globo aterrizó ¿y el niño? El niño no está. No está en el globo, está muy contento en su casa.

Me preguntaba ¿quién chequeó toda esta información? ¿Dónde estaban los periodistas verdaderos? ¿Todos de vacaciones? Los que estaban, se dejaron llevar por dichos y conjeturas por motivos especiales? Si, mediocridad.

El caso de este pequeñito, Falcon Heene, quien nunca llegó a volar en ningún globo, es un ejemplo de lo mediocre que se puede ser informando. ¿Televisión basura? ¿amarillista? Un poco de todo, pero mas que nada, una televisión desinformada, increíblemente en momentos en que la tecnología nos "abraza". Medios que cuentan con esas tecnologías pero humanos que no chequeen cuanto hay de realismo y cuánto de invento. Lastimoso.


Pero tranquilos, no es la primera vez que sucede, ni tampoco será la última, porque el peridismo mediocre existe y está cada día más cerca del copy/paste o de divulgar lo que sea, a cualquier costo. No importa si es un niño volando en un globo o si es el fantasma del fallecido Michael J. en su mansión, todo vende.

No me canso de repetir, algunos periodistas son el reflejo de la sociedad flácida, apática, vendible, engañosa. Alaban a los modelitos desnudos que hacen puterío, que pululan en la web, que "venden". Hacen una novela de niños en globo que no van en globo y en el medio, entre la gente que consume, un padre sin escrúpulos que monta su "show" para promover un futuro programa de televisión, "ayudado" por un periodismo que no queremos.

2 llamadas...:

cheguevara dijo...

nosotros acá sabemos de eso, no?
abraccio
CHE

Cintia dijo...

che: sabemos demasiado de hacer estas cositas...
abrazo para vos tambien